Algún día...

te escribiré la mitad de un poema ;

un poema que quiere y no quiere

-al mismo tiempo-

sacudir tu somnolencia ;

ese día que, por cierto, no ha llegado

rompiendo chispitinas distancias

me quedaré en tu piel más virgen

dejando caer mi cuerpo de caramelo

sobre tu sexo dormido;

un poema así de caliente

¡ húmedo, muy húmedo !

concentrado,

alegre cómo un cascabel

con dientes traviesos

que no puedan evitar tu erección ;

un poema donde al dejar mi saliva

en tu ombligo

te permita recordar y enloquecer.

 

¿ me quieres ayudar a bautizar lo que sigo ?

¡ me entran ganas de escribirlo !

 

un poema que tiemble...

...cómo mismito ahora tiemblo yo.

 

y mientras llega ese día,

imaginando mil maneras de amarte...

...encendida entre mis muslos

...con la blusa entreabierta

...sensual...

...ufff...

te espero...

...¿ vendrás ?...

 

¡ te necesito urgentemente !

...¡ por dios !...

ahora me lees, me sonríes y me miras...

...¡ estás !...