Hoy hace un año.

Tengo un nombre sin letras
un nombre sencillo que dura hasta la noche
con un amor en los ojos
que me mira al llegar ;
un nombre que se rompe sobre mis manos
pequeñito cómo una lágrima
sin tristeza
con un color imprevisto
tan necesario cómo el aire ;
un nombre que no tiene nombre
poblador de un mágico país ;
un nombre que no sospecha nadie
-y no digo nombres-
que vino en penumbra de luz
barajando sonrisas
con el sol en la mirada
a mis lunas de mayo.

...y decidí vivir...
-eso no tiene nombre-
con la mitad de mis dientes unidos
cómo si habitaras en mi boca
con todo el silencio de la noche ;
cual hormiguita hacedora y discreta
-que ni se le oye ni se le ve siquiera-
que te respira
entre los labios y la voz
con una sortija de besos.

Hoy hace un año

que fuiste bautizado con el plasma de mi sangre
en azul de ausencia,
y tu nombre me lo guardo
en cada pliegue de mi sueño
donde pasaré la vida
donde guardo todo mi tiempo...
...el tiempo restante es silencio.