" El perdón cae como lluvia suave desde el cielo a la tierra.
Es dos veces bendito; bendice al que lo da y al que lo recibe."
-William Shakespeare-
Así es, y de verdad lo siento...
y pido perdón, Dios mio...
por sujetar un mundo inútil de partículas,
llorar en fragmentos de biografía
y viajar en un tren enfermo de nervios.
Por dejar caer la nieve sobre mi cuerpo
con el peligro de vivir de nuevo
en el último látigo del cielo.
Por mirar sin ver una mirada
con ojos de agua y aceras
y sin descanso , encontrarme
detrás del cristal con la lluvia
en un sollozo de agua que me avisa
que solo soy una herida en la pared
prostituida y descalza
que busca amor entre la niebla,
que bebe hasta en boca ajena
el presente ausente de la tierra,
que ríe con cuerdas en la garganta
en los libros de nuestras bibliotecas
que huye lleno el estómago
con las tripas abiertas y ciegas.
Por callar y buscar en holocausto
unos ojos impares nuevos
tus ojos mi profecía
...ojos que desnuden mis inviernos.
...¡Soy pólvora en mis pupilas!...
y pido perdón, Dios mio...
que mientras noche y luna se disputan su reino,
...yo, ¡duermo!...
como si el sol, de pronto,
uno más uno y uno más,
amor estuvieras conmigo,
contigo,
...Eternamente...,
por el amor tan solo
por tu amor...
...¡divino amor protector en mi orfandad !...


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